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¿Cuál es el rascacielos de King Kong?

Una de las escenas míticas y más recordadas de la historia del cine tiene como protagonista al enorme rascacielos Empire State. En ella, King Kong, un enorme gorila, trepa por él manteniendo a una mujer, su querida Ann, con la mano derecha. Cuando está en la cima, unos aeroplanos le atacan y por último le derruyen y cae al vacío.

La película es del año mil novecientos treinta y tres y contribuyó a que la imagen del Empire State, símbolo de Nueva York, se hiciese muy famosa en el mundo entero.

¿Te apetece conocer ciertos datos de este alucinante edificio? ¡Vamos allí!

¿En qué momento y por qué razón se edificó el Empire State?

Cuando se estrenó la película ‘King Kong’, el Empire State era un edificio nuevo y muy moderno, estrenado un par de años ya antes, en mil novecientos treinta y uno, en el distrito de Manhattan.

El motivo por el que se edificó es muy curioso. Todo comenzó cuando la compañía de vehículos Chrysler se planteó levantar el rascacielos más alto de la ciudad de Nueva York. El resultado fue el fantástico Edificio Chrysler, que asimismo habrás visto un montón de veces en películas y fotografías.

Se ve que al jefazo de General Motors, la compañía de la competencia, le dio mucha saña, pues cuando se enteró del proyecto creyó que a él no le ganaba absolutamente nadie y mandó edificar otro que lo superara para probar su poderío: el Empire State.

El Edificio Chrysler fue el más alto no solo de la urbe sino más bien de todo el planeta a lo largo de unos meses, mas el Empire State de manera rápida le quitó ese honor y se sostuvo como el más elevado del planeta a lo largo de los próximos cuarenta años.

¡Las cantidades son de vértigo!

Asombra meditar de qué forma se levantó el Empire State, pues teniendo presente que los medios de la temporada no eran como los de ahora, todo se hizo en tiempo record.

¿Sabes cuánto tardaron las obras? Tan solo 410 días, que son unos trece meses, para edificar ciento dos pisos de altura. Para esto hubo que contratar a tres mil cuatrocientos obreros, muchos de ellos inmigrantes venidos de Europa, que trabajaron sin reposo ¡Llevaban un ritmo tan furioso que levantaban una media de 4 pisos y medio a la semana!

Echa una ojeada a estas fotografías. Fueron tomadas a lo largo de la construcción del Empire State y muestran perfectamente la altura a la que se encaraban día a día estos hombres y el gran peligro que corrían.

¿De qué manera se sube al Empire State?

Lógicamente, un edificio tan alto precisa elevadores. Puesto que bien, el Empire State tiene ni más ni menos que setenta y tres, de los que 8 son de gran velocidad. Ya lo sabes: si te entran las prisas, te plantas en el piso ochenta en unos cuarenta y cinco segundos de nada. Si el pobre King Kong lo hubiese sabido, se habría eludido la complicada labor de escalar la edificación por el exterior ¿no crees?

Los elevadores nos libran de tener que subir uno a uno los mil ochocientos sesenta peldaños que unen la planta baja con el piso ciento dos. Claro que si lo tuyo es el deporte, puedes apuntarte a la carrera que se festeja todos los años desde mil novecientos setenta y ocho y que consiste llegar a la cima del Empire State corriendo a la máxima velocidad por las escaleras. En un caso así, te recomiendo que adiestres a fondo por el hecho de que el record está en unos diez minutos.

Una vez arriba, las vistas son increíbles. Dispones de 2 miradores, uno en la planta ochenta y seis y otro en la planta ciento dos, desde los que puedes contemplar toda la urbe. Si se te pasa por la cabeza ponerte a contar rascacielos, mejor ni te molestes: hay tantos que sería como contar ovejas y te quedarías dormido.

¿De qué forma se inauguró?

Un edificio tan increíble había de ser estrenado de una manera singular y también sorprendente. El privilegio lo tuvo el mismísimo Hoover, presidente de los USA en ese instante. Él fue el responsable de darle a un interruptor que encendió las luces del edificio. Esto resultó algo muy pasmoso por el hecho de que lo hizo desde Washington, a trescientos veintisiete quilómetros de distancia.

¿Magia?… Bueno, más bien fue un truco para darle más bombo y emoción al tema. Realmente, cuando Hoover pulsó el botón, alguien en la ciudad de Nueva York apretó al tiempo el genuino interruptor que encendía el Empire State.

¿Qué hay en el Empire State?

Casi todo cuanto hay en el Empire State son oficinas de grandes empresas. En la actualidad acoge a unas mil, lo que equivale a veintiuno empleados. Increíble, ¿cierto?? Se podría decir que en su interior caben pueblos enteros. Asimismo cuenta con cafeterías, restaurants, tiendas…

Un dato muy curioso es que hasta tiene su distrito postal, con lo que si mandas una carta o bien un bulto, tienes que hacerlo al diez ciento dieciocho.

Contra todo pronóstico, cuando se inauguró, el país atravesaba una crisis económica tan grave que al comienzo no lograron arrendar todas y cada una de las oficinas. La enorme mayoría estuvieron vacías a lo largo de mucho tiempo y los neoyorkinos comenzaron a llamarle de forma bromista, el Empty (vacío) State.

¿Un aeropuerto en la cima?

En el proyecto de construcción la última planta se concibió como una plataforma de aterrizaje. La idea era que fuera una suerte de aeropuerto para zepelines, que eran las aeronaves de la temporada. Para esto se creó un enorme mástil que dejaría el amarre de estos instrumentos voladores, que por su parte comunicaría con una escalerilla a fin de que pudiesen descender los pasajeros y una vez en el edificio, tomar el elevador para bajar a la calle.

Pero el especialista comandante Hugo Eckener, que había logrado dar la vuelta al planeta en el Graf Zeppelin, afirmó que el proyecto no era nada práctico; por un lado esos aparatos enormes sobrevolando la urbe suponían un riesgo, y por otra, allá arriba el viento soplaba tan fuerte que el aterrizaje de la aeronave y el trasiego de pasajeros suponía mucha complejidad. Además de esto, ¿os imagináis qué vértigo pasearse por una pasarela exterior a esa altura? Al final el plan se quedó en nada y la enorme aguja se empleó como antena para radio y TV.

Estilo del edificio Empire State

El Empire State es uno de los grandes ejemplos del Art Déco, un movimiento artístico que triunfó en los locos años veinte en Europa y E.U. y que influyó en muchos campos del arte y la decoración (estatua, pintura, muebles, joyería,…) .

El Art Déco representaba el colmo de la elegancia y la modernidad y de ahí que cuajó en una urbe tan glamurosa como N. York.

¡Nada de edificios desganados! La arquitectura debía ser funcional y práctica, naturalmente, mas con un toque muy elegante y chic. El Art Déco se identifica por las formas geométricas y en zigzag, la simetría, las líneas rectas, las construcciones escalonadas, la decoración vegetal y el empleo de materiales de gran lujo como el mármol.

El Empire State, iluminado

Si todas y cada una de las noches es increíble ver el Empire State alumbrado, aún lo es más cuando la parte superior se enciende con colores ciertos para festejar alguna circunstancia especial. Ejemplos de ello son la iluminación de diferentes colores el treinta y uno de diciembre para percibir el Año Nuevo, el color azul el dos de abril para celebrar el Día Mundial para la Concienciación del Autismo, o bien los de la bandera de E.U. (colorado, azul y blanco) el cuatro de Julio, Día de la Independencia.

Por cierto… Cuando España ganó el Mundial de Futbol de Suráfrica en dos mil diez, el mítico rascacielos se vistió de colorado y amarillo, colores de la bandera del país.

Info de Wikipedia sobre el Empire State Building.

King Kong escalando el Empire State

Para finalizar, qué mejor que rememorar las imborrables imágenes de King Kong escalando por el Empire State. Aparte del fragmento de la película tradicional de mil novecientos treinta y tres, puedes gozar de la versión que se hizo en dos mil cinco.

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