Saltar al contenido

¿Qué tesoro escondía el Partenón Griego en la Antigüedad?

El Partenón es uno de los más preciosos edificios que ha construido el hombre y el más esencial ejemplo de la arquitectura de la Vieja Grecia. Si bien hoy día se halla en ruinas, aún conserva una belleza que nos hace meditar en de qué forma sería en su temporada de esplendor.

¿Qué era realmente el Partenón? ¿Por qué razón se edificó? ¿Qué le sucedió para llegar en ese estado hasta nuestros días? Te animo a que prosigas leyendo para conocer un tanto de su historia.

Viaje en el tiempo a Atenas

Para ubicarnos en la temporada en que se levantó el Partenón, hay que recular a la vieja urbe de Atenas, ni más ni menos que al siglo V ya antes del nacimiento de Jesucristo.

Desde principios de este siglo, las urbes griegas habían estado combatiendo unidas prácticamente sin reposo contra el Imperio Persa. Es lo que es conocido como Guerras Médicas. De todas y cada una estas urbes, Atenas era la más poderosa. Tras muchos años de lucha, las urbes griegas lograron vencer a su oponente y por fin llegó la paz en el año cuatrocientos cuarenta y nueve a.C.

Unos años después, en el año cuatrocientos cuarenta y tres a.C. el político y militar Pericles, que con su inteligencia y argucia había contribuido a la victoria, fue escogido como jefe del gobierno de la ciudad de Atenas.

Bajo su orden, Atenas afianzó su democracia y la urbe alcanzó su máximo esplendor. A lo largo de la temporada que estuvo al mando, apoyó el arte, el teatro, la filosofía y todo cuanto debía ver con la cultura, que gracias a él vivió su mejor instante.

Atenas había quedado destruida tras las guerras y se planteó reconstruirla y embellecerla al límite, mejorando asimismo en la medida de lo posible las vidas de sus ciudadanos, quienes por fin vivieron unos años de paz y prosperidad.

Se edifica el Partenón

Uno de los grandes logros de Pericles, fue iniciar las obras de reconstrucción de la Acrópolis. La Acrópolis de Atenas es el sitio más alto de la urbe en tanto que está sobre una meseta; en ella se levantaban los primordiales templos dedicados a sus dioses.

Sobre las ruinas de un viejo templo que había sido incendiado por los persas a lo largo de la guerra, Pericles decidió edificar el más esencial templo de la Grecia clásica: El Partenón, construido en honor a Atenea Partenos, diosa protectora de la urbe, en agradecimiento por la victoria. Las obras empezaron en el año cuatrocientos cuarenta y siete a.C. y concluyeron 15 años después.

Los arquitectos fueron Ictino y Calícrates bajo supervisión del asimismo arquitecto técnico y escultor Fidias.

Curiosidades del Partenón

El Partenón se efectuó en mármol blanco si bien había múltiples partes pintadas en colores vivos y refulgentes. Si te fijas, se trata de un templo cuadrangular rodeado de columnas. Asimismo había muchas zonas decoradas con estatuas en relieve en las que se representaban temas como las luchas de gigantes o bien centauros y escenas mitológicas en las que los dioses eran los protagonistas.

Ahora, imagina que estás a los pies de un rascacielos. Por norma general, en el momento en que nos ubicamos cerca de un edificio de importante tamaño y miramos cara arriba nos da la impresión de que está un tanto desfigurado o bien aun semeja que se caerá ¿cierto?? Esto es una ilusión óptica.

Uno de los grandes logros de estos arquitectos helenos, fue que merced a ciertos trucos matemáticos y geométricos que aplicaron a la construcción, lograron que el Partenón fuera proporcionado para el ojo humano. Esto es, lo “deformaron” a propósito ¿De qué forma?… Puesto que por servirnos de un ejemplo abombando las columnas en el centro o bien arqueando la base del templo para corregir los efectos ópticos y que al verlo pareciese que las líneas eran con perfección horizontales y verticales. El resultado fue un templo muy elegante y armónico.

¿Qué tesoro ocultaba el Partenón?

El Partenón se concibió para cobijar en su interior la gran estatua de Atenea, cincelada de la misma manera que las estatuas y relieves del templo, por el propio Fidias, quien se considera como el mejor artista de la temporada tradicional. Estaba hecha de bronce, oro y marfil . Medía doce metros, conque por esta razón la sala central del Partenón se hizo más grande de lo que era frecuente en los templos de la temporada. La impresionante figura estaba de pie sobre un pedestal y tenía un pequeño estanque a sus pies ¡Todo el que entraba se quedaba estremecido al verla!

Además de esta valiosa figura, el Partenón protegía grandes riquezas en tanto que en él se guardaban las ricas ofrendas que recibía la diosa (piedras preciosas…), las riquezas que producían las minas de plata y el tesoro de Atenas.

¿Qué le sucedió al Partenón y a la escultura de Atenea?

El Partenón resistió bastante bien el correr del tiempo a lo largo de dos mil años, mas en el siglo XVII, Venecia atacó Atenas y una bomba cayó sobre el templo ocasionándole graves daños. Desde ahí, prosiguió deteriorándose.

En el siglo XIX el Partenón y otros templos de la Acrópolis fueron saqueados por el conde de Elgin, quien sin ningún género de vergüenza, arrancó la mayor parte de las estatuas y se las llevó a Inglaterra. Desde ese momento, se exponen en el Museo Británico.

En cuanto a la enorme escultura de Atenea, se perdió en el siglo V en circunstancias que se ignoran. Sabemos de qué forma era merced a pequeñas réplicas que se hicieron de ella en la Antigüedad y a la descripción que escribió el historiador Pausanias cuando la vio en el siglo II a lo largo de su viaje a Atenas.

¿Dispones de dos minutos más? Echa una ojeada a este pequeño vídeo para hacerte una idea de de qué forma era el Partenón cuando se edificó.

¿Te apetece conocer los secretos del Partenón Griego? Pincha aquí

¡Haz clic para puntuar esta entrada!
(Votos: 1 Promedio: 5)