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El descubrimiento del enigma del Antiguo Egipto.

Durante muchos siglos, los jeroglíficos del Viejo Egipto estuvieron envueltos en misterio. Muchos especialistas de todas y cada una de las temporadas se devanaron los sesos procurando descifrarlos, mas jamás lo lograron. Parecía una misión imposible hasta el momento en que sucedió algo que lo cambió todo.

¿Deseas saber cuál fue la clave? Si te pica la curiosidad prosigue leyendo y te vas a enterar de muchas cosas sobre este emocionante tema.

¿Qué son los jeroglíficos?

Los jeroglíficos son el sistema de escritura que crearon los viejos egipcios. Empezaron a emplearse sobre el año tres mil ya antes del nacimiento de Jesucristo, o sea, hace unos 5000 años ¡Es una de las maneras de escritura más viejas del planeta!

La palabra “jeroglífico” viene del heleno y significa “palabras sagradas talladas”.

La aparición de los jeroglíficos

Cuando el humano aprendió a redactar dio uno de los pasos más grandes en la historia de la humanidad.

El hombre primitivo era capaz de pintar imágenes de la figura humana, objetos y animales a los que daba caza, mas llegó un instante en que esto no fue suficiente y precisó desarrollar un sistema por el que sus ideas, sus conocimientos o bien cualquier dato esencial de la vida rutinaria, quedasen grabados en un soporte físico. En una palabra, debió localizar la forma de trasladar el lenguaje hablado a un sistema perdurable.

Los egipcios lo lograron de forma magistral en tanto que fueron capaces de inventar un sistema pictográfico, esto es, una preciosa escritura a través de símbolos. Cada uno de ellos de ellos representa una imagen auténtica de la vida rutinaria y la naturaleza.

¡Esto no hay quien lo comprenda!

Cierto… Por más que los observe no me entero de nada y también imagino que te pasa lo mismo. Y es que pese a ser dibujos fáciles y muchos simples de reconocer, se trata de un sistema muy complejo de redactar y de entender.

¿Exactamente en qué consistía?… Es verdad que ciertas palabras son dibujos reales, esto es, si deseaban redactar la palabra “pájaro”, dibujaban un pájaro, o bien si deseaban redactar la palabra “ojo”, dibujaban un ojo.

A simple vista podría parecer simple ¿cierto??… Mas es que la cosa no se quedaba ahí, por el hecho de que en muchas ocasiones los combinaban entre sí de múltiples formas para formar una palabra. Un caso trasladado al castellano, para comprendernos, sería dibujar un sol y un dado para formar la palabra “soldado”.

Y ahora piensa… ¿Se pueden dibujar conceptos abstractos como “alma” “traición” o bien “cariño”? ¿Y dibujar oraciones como “El faraón dio un alegato que conmovió a su pueblo” o bien “Los hermanos se reunieron para buscar una solución”? ¡No, claro que no! De ahí que no tuvieron más antídoto que inventar asimismo una suerte de abecedario en que cada imagen correspondía ya no a un objeto, sino más bien a un sonido: si deseaban redactar la letra m pintaban una lechuza y si deseaban pintar la r, el símbolo era una boca. Si múltiples letras juntas formaban un nuevo sonido, en un caso así mr, tenían por su parte el símbolo pertinente.

Tampoco la manera de redactar era como la nuestra por el hecho de que lo hacían formando filas verticales o bien horizontales que se leían de izquierda a derecha o bien de derecha a izquierda. El resultado era un entramado de imágenes agrupadas de múltiples formas.

Esto que acabo de contarte es solo una pequeña una parte de de qué forma funcionaba la escritura jeroglífica. Como te puedes imaginar, tan solo personas especialistas en el tema podían entender su significado. La gente corriente solo veía un batiburrillo de dibujos hermosos y muy artísticos, mas se quedaban con las ganas de saber qué afirmaban.

CURIOSIDADES SOBRE LOS JEROGLÍFICOS EGIPCIOS

¿Dónde se usaban los jeroglíficos?

Este género de escritura era tan compleja que se empleaba esencialmente en los monumentos, los muros de los templos y las tumbas, para contar historias como proezas de guerra o bien la vida de los faraones. En estos casos los símbolos se esculpían sobre materiales duros como la piedra y de manera frecuente se coloreaban. El resultado era de una belleza increíble.

También se usaron los jeroglíficos para redactar, con pincel y tinta, sobre papiros o bien madera. En un caso así los dibujos se hacían más fáciles y esquemáticos para ir más veloz.

¿Cuánto piensas que podía tardar una persona en redactar un informe, un libro de ciencia o bien una obra literaria, dibujo a dibujo? Obviamente era tanto que hasta la persona más paciente podía terminar víctima de un ataque de nervios. De ahí que, con el tiempo, fueron brotando nuevos géneros de escritura más simples para el día tras día y se reservó la hermosa escritura jeroglífica tradicional para los grandes monumentos religiosos.

Esta tradición se sostuvo hasta el siglo IV de nuestra era y después los egipcios abandonaron por siempre este sistema de escritura tan artística.

¿Quiénes escribían los jeroglíficos?

Es fundamental tomar en consideración que, en el viejo Egipto, prácticamente absolutamente nadie sabía leer ni redactar. Era un privilegio que solo tenía la gente poderosa, como los miembros de la realeza, los sacerdotes y los escribas.

Losescribas eran muy importantes en el Antiguo Egipto, puesto que se ocupaban de redactar los documentos del gobierno, clasificar informes relacionados con la economía nacional, etcétera Como por sus manos pasaba mucha información segrega y valiosa, al comienzo solo podían ser personas de confianza del faraón.

El cargo de escriba lo heredaban los hijos y se les enseñaba el oficio desde pequeñísimos. Aprendían historia, gramática y otras muchas materias, aparte de lectura y escritura. Merced a esta ocasión, se transformaban en hombres cultos que recibían buen salario.

Con el tiempo, se dejó asimismo que niños de origen humilde pudiesen prepararse para ser buenos escribas en el futuro, algo que para sus progenitores era un honor.

Los escribas empleaban paletas de colores y escribían sobre el papiro con un pincel fabricado con un tallo deshilachado en la punta.Trabajaban sentados en el suelo con las piernas cruzadas. Debían tener mucha precisión a fin de que los jeroglíficos quedasen perfectos ¡Eran genuinos artistas!

El descubrimiento del misterio merced a la piedra de Rosetta

Cuando en el siglo IV dejaron de escribirse jeroglíficos se transformaron en un misterio por el hecho de que su significado se perdió en la noche de los tiempos. La gente se sorprendía de su belleza, mas ya absolutamente nadie, ni tan siquiera las personas más letradas, sabía de qué forma descifrarlos.

A finales del siglo XVIII, el general francés Napoleón Bonaparte, a cargo de miles y miles de soldados, invadió Egipto. En la urbe de Rosetta, a lo largo del verano de mil setecientos noventa y nueve, unos miembros de su ejército estaban cavando una trinchera. De súbito, un soldado tropezó con una extraña piedra que le llamó la atención. La desenterraron y descubrieron que se trataba de una roca pulimentada de grano obscuro, de más de un metro de altura, que tenía grabado un texto, dividido en 3 partes. Cada parte estaba escrita en un idioma distinto: la primera estaba formada por jeroglíficos, la segunda estaba en egipcio demótico y afortunadamente, la tercera en heleno.

¿Por qué razón digo afortunadamente? Puesto que por el hecho de que el heleno viejo sí era un idioma conocido que se podía traducir sin inconveniente. Un conjunto de sabios se percató de que la piedra de Rosetta era un descubrimiento muy importante y de que, realmente, se trataba del mismo texto escrito en 3 lenguajes diferentes.

Jean – François Champollion, un historiador francés experto en cultura egipcia, dedicó más de veinte años de su vida a equiparar los 3 textos y al final, consiguió descifrar el significado de los jeroglíficos que tantos años había continuado escondo.

Fue en mil ochocientos veintidos y se cuenta que en el instante que lo logró, salió corriendo a casa de su hermano, le dijo: “¡Ya lo tengo!”, y desfalleció. Estaba tan agotado y conmovido, que según parece se metió 5 días en cama hasta el momento en que se recobró del impacto.

Una curiosidad: Champollion jamás llegó a ver la piedra de Rosetta en vivo y en riguroso directo, puesto que esta se llevó a Londres en mil ochocientos dos y se guardó en el Museo Británico. Para poder desentrañar los jeroglíficos, debió conformarse con una copia en papel que se hizo untando de tinta la piedra, como calco.

¿Quieres saber más sobre los jeroglíficos egipcios? Mira aquí en la Wikipedia.

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